lunes, 8 de febrero de 2010

rutas de seda...

© mgab. / littoral.





aprendo a ilimitar

lanzadas en el cielo en humosa claridad de nieve

todas las cercas de los verbos.


para ver en los mundos

todo el rostro oculto de mi mundo

sustituyo tu nombre

yendo a los olvidados pliegues de la tierra

decriptando

el ignoto trabajo de las patas que dibujan

rutas de seda en las arenas.




j'apprends à illimiter

lancées au ciel en fumeuse clarté de neige

toutes les enceintes des mots.


pour voir parmi les mondes

le visage entier et caché de mon monde

je remplace ton nom

en allant jusqu'aux plis oubliés de la terre

décryptant

la labeur ignorée des pattes qui dessinent

des routes de soie sur les sables.




.

5 comentarios:

ybris dijo...

Parece que todo aprendizaje es un limitación de la realidad al ámbito de nuestro conocimiento.
Leyéndote hoy llego a dudarlo:
quizás pueda aprenderse a ilimitar lo que se ve o se dice, los objetos o las palabras.
Algo así como hacer eterno -rutas de seda- el rastro de las huellas en los Loess de Miles Tilmann.

Besos.

nan dijo...

c'est l'histoire du voleur de mots: il jouait avec et le jour où il a rencontré une petite fille il a dù découvrir d'autres mots.c'etaient les mots de l'amour
......
je ne sais pas en inventer, je ne connais que le verbe aimer

virgi dijo...

Los senderos que recorremos.
Esos pliegues que dibujan el tiempo y, acaso, el otro lado de las cosas.

Tan delicada siempre, Jin. Un abrazo

trícia barrachina dijo...

Ilimitarnos. Casi nada...

Y esos espejos que, en ciertas distancias, nos susurran sobre nuestros deseos, sobre nuestras incertezas.

Me gustan tus rutas!

Jin dijo...

gracias, amigos, os convido a andar las rutas de seda, ilimitando los pasos y ensanchando el corazón.. un montón de besos para todos!